Hay visitas oficiales que se miden en discursos, y visitas que se miden en dibujos. La del 14 de octubre en Melilla pertenece a las segundas. Tras una mañana de palacio en la que el Rey Felipe VI recibió la llave de la ciudad, los Reyes se desplazaron al CEIP Pintor Eduardo Morillas, un colegio de Educación Infantil y Primaria del barrio de La Victoria, para conocer de cerca un centro firmemente comprometido con la inclusión, la innovación educativa y la formación integral de su alumnado.
La Casa Real compartió la visita en su cuenta oficial de Instagram, @casareal.es, en un carrusel publicado a las 10:47 y un reel a las 14:08. La fotografía principal resume la jornada: la Reina Letizia, con una blusa rosa pálido plisada y las mangas remangadas, conversa sentada en un pupitre con el alumnado, entre trabajos de colores y bandejas de lápices, mientras el Rey, con un traje gris de raya diplomática y corbata azul estampada, observa de pie justo detrás de ella. En la pizarra, con letra infantil, se leen los nombres de Don Felipe VI y Doña Letizia junto a la palabra España y una pequeña bandera.
Una reunión con la comunidad educativa
El programa no fue una simple vuelta por las aulas. Los Reyes mantuvieron una reunión con la comunidad educativa del centro y visitaron aulas de Infantil y de Primaria, el orden que también marcó la mañana que contamos en nuestro reportaje sobre la mañana real en Melilla, donde la llave de la ciudad y un encuentro de trabajo llevaron el mismo mensaje en clave institucional: la Corona venía a escuchar. En el colegio, esa escucha tuvo destinatarios muy concretos: docentes, familias y un equipo que ha hecho de la inclusión su seña de identidad.
Ese compromiso merece una explicación. Un colegio volcado en la inclusión no es un colegio con un lema bonito en la entrada; es un centro donde cada alumno y cada alumna reciben la atención que necesitan dentro del aula común, donde la innovación educativa se prueba en clase y no en un folleto, y donde la formación integral entiende que un niño es mucho más que sus notas. Que los Reyes dediquen su tiempo a ese modelo, sentados en los pupitres y mirando los trabajos de cerca, es un reconocimiento público a cientos de profesionales que hacen ese trabajo cada día sin cámaras.
El segundo colegio en dos días
El dato que da dimensión a la visita es el calendario. Fue el segundo colegio en dos días. Ayer, 13 de octubre, los Reyes visitaron en Ceuta el CEIP Vicente Aleixandre, con más de 140 alumnos de 3 a 12 años, una jornada que contamos en nuestro relato de la visita escolar de Ceuta y que formó parte del día que resumimos en nuestra crónica de Ceuta. Dos ciudades, dos llaves y dos colegios en dos mañanas consecutivas componen una gira mediterránea con un mensaje nítido: la infancia y la escuela pública ocupan un lugar central en la agenda de la Corona.
El reel de Melilla guarda además el instante más espontáneo del día. El Rey sostiene en alto el dibujo de un alumno y la Reina, sentada junto al pupitre, exclama «¡Guau!». Es un segundo de vídeo, pero dice más de esta visita que cualquier comunicado. La respuesta en redes acompañó ese tono: el carrusel reunió unas 11.748 reacciones y 132 comentarios, y el reel unas 11.163 reacciones y 179 comentarios, en una cuenta con unos 1.437.837 seguidores.
Melilla despidió a sus Reyes con una llave entregada por la mañana y con un aula llena de color por la tarde. Para el alumnado del Pintor Eduardo Morillas quedará algo mejor que una fotografía: quedará el recuerdo de un día en el que su colegio, el de la inclusión y los dibujos en la pared, fue por unas horas el centro de España.
Photo: @casareal.es







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