El Papa León XIV dedicó el Ángelus dominical a la parábola de los obreros de la viña (Mt 20,1-16): cuando la ley del amor interrumpe la del cálculo.
El Papa León XIV dedicó el Ángelus dominical a la parábola de los obreros de la viña (Mt 20,1-16): cuando la ley del amor interrumpe la del cálculo.