Dinamarca tiene una nueva foto favorita, y no la hizo ningún fotógrafo oficial. La hizo su propio príncipe heredero, con una cámara desechable, junto a una estrella del rap, en un paseo por el puerto de Copenhague que el mismo contó con una frase que ya recorre el país: hablaron «de todo, desde los pájaros hasta los sueños de futuro».
La Casa Real publicó las imágenes el sábado por la mañana en su cuenta oficial, con texto firmado personalmente por el príncipe Christian. «He estado de paseo por Copenhague con Benjamin Hav y un par de cámaras desechables», escribió el heredero. «Llegamos muy lejos y hablamos de todo, desde los pájaros hasta los sueños de futuro». Las fotografías llevan la firma de ambos, del príncipe y de Benjamin Hav, de modo que el futuro rey no fue solo el protagonista de la jornada: fue también la mitad del equipo de fotografía.
Una selfie en el puerto y un puente como una flota
La imagen principal es un pequeño collage que parece recien salido del laboratorio. En la foto superior, los dos sonrien a la cámara junto al agua, Christian con una chaqueta marron con cremallera sobre una camiseta blanca y Benjamin Hav a su lado con una camisa azul, mientras al fondo se distingue el paseo de Langelinie con su multitud y las rocas de la Sirenita al sol. Debajo aparece su segundo trofeo del día: el Puente Circular, Cirkelbroen, en Christianshavn, fotografiado desde el agua, con sus cinco mastiles y sus anillos de cables contra el cielo de octubre mientras un barco turistico pasa por debajo.
Ese puente, diseñado por el artista Olafur Eliasson e inaugurado en 2015, une Christiansbro con Applebys Plads sobre el canal de Christianshavn y resume muy bien la ciudad que el príncipe quiso enseñar: una capital hecha de agua, bicicletas y diseño ingenioso. No fue una visita oficial ni una sesion programada. Fue, sencillamente, un joven de 21 años mostrando su ciudad favorita con la cámara más sencilla del mercado.
Del uniforme de gala a la chaqueta marron en 48 horas
El contraste explica el éxito de la publicación, que supero los 19.000 me gusta en sus primeras horas. Dos días antes, la Casa Real habia difundido los retratos oficiales del 21 cumpleanos de Christian: el uniforme escarlata de gala de la Guardia Real, la banda azul claro de la Orden del Elefante y la Cruz de Gran Comendador de Dannebrog, recien concedida por su padre, el rey Federico X. Esas imágenes, que ya contamos en el retrato de gala del príncipe heredero, colgaran en edificios públicos durante décadas. Estas fotos de película viviran en un lugar más cálido: en la memoria afectuosa de los daneses.
Benjamin Hav aporta la otra mitad de la química. Con su banda, Benjamin Hav & Familien, es uno de los artistas en directo mas queridos de Dinamarca, premiado con el GAFFA a nombre en directo del año en 2023, y sus conciertos tienen fama de fiesta familiar. Que un príncipe y un rapero pasen asi un sábado, cámaras en mano, dice algo bueno de las dos instituciones a la vez: la monarquía está lo bastante relajada para pasear, y la escena musical es lo bastante segura para recibirla. Es el mismo espiritu cercano que se vio esta semana en el gran duque Guillermo disfrutando del tenis en Luxemburgo: la realeza europea gana cuando se deja ver disfrutando.
Por que una cámara desechable lo cambia todo
La película no se puede filtrar, revisar ni borrar, y ahí está su honestidad. El grano, la luz dura y el encuadre ligeramente torcido son justo lo que un telefono habria editado, y justo lo que hace verdaderas a estas imágenes. Para un joven cuya vida estará programada al minuto, elegir una cámara sin pantalla es una pequeña declaración de paciencia, y elegir como temas de conversacion los pájaros y los sueños de futuro es otra de sensatez.
Christian, nacido el 15 de octubre de 2005, es el hijo mayor del rey Federico X y la reina Mary y el siguiente en la línea de sucesion al trono danés. A los 21 años construye la vida de trabajo seria de un heredero, entre el servicio militar y los actos oficiales. Esta semana, ademas, le ha ensenado a su país la persona que hay dentro del programa. Si quedan mas carretes de ese día en alguna bolsa por Copenhague, Dinamarca hara cola en el laboratorio para verlos.
Foto: Kongehuset












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