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Zagreb prueba los primeros robotaxis totalmente sin conductor de Europa

El operador de seguridad ya ha bajado del coche. En Zagreb, la empresa croata Verne ha comenzado a probar viajes en robotaxi totalmente sin conductor, sin ninguna persona a bordo. Su consejero delegado, Marko Pejkovic, lo describio el martes ante la agencia AFP como una primicia europea. Verne preve abrir el servicio sin conductor al publico el proximo ano y expandirse despues a otras ciudades de Europa.

Europa conoce los robotaxis desde abril. Lo que no habia tenido hasta ahora es un coche con pasajeros y el asiento del conductor vacio.

Seis meses de deberes bien hechos

Verne lanzo en abril en Zagreb el primer servicio comercial de robotaxi de Europa, con el respaldo de Uber y la tecnologia de Pony.ai. Durante esos primeros meses, un operador de seguridad permanecio al volante, como ocurre mientras un servicio construye su historial. Londres se sumo el mes pasado con un servicio que tambien mantiene conductor de seguridad a bordo.

Las pruebas sin conductor comenzaron en realidad en agosto, sin hacer ruido, en una ruta de 22 kilometros, unos 14 millas, entre la sede de Verne en Zagreb y el aeropuerto de la ciudad. Pejkovic decidio contarlo esta semana y sentar a un periodista en el coche. El trayecto del martes con AFP transcurrio con total normalidad y sin incidentes, que es justo la mejor resena posible para un servicio de este tipo: no paso nada.

La secuencia importa. Primero, servicio comercial con una persona a bordo. Despues, pruebas sin conductor en una sola ruta definida. Y el proximo ano, apertura publica sin conductor. Es el mismo camino gradual que se sigue en otros puntos del mundo, paso a paso y con datos en la mano.

Una flota pequena con una fila muy larga

Las cifras son modestas y, por eso mismo, creibles. Verne opera unos 30 vehiculos autonomos en el centro de Zagreb, la zona del aeropuerto y algunos distritos cercanos. Alrededor de 1.500 personas usan ya el servicio y mas de 10.000 estan en lista de espera. Los viajes se reservan desde la aplicacion de Verne o desde la de Uber, con una tarifa de 1,99 euros por trayecto, unos 2,22 dolares, un precio fijado a proposito en un nivel bajo para atraer usuarios y recoger opiniones reales.

Tras miles de viajes comerciales, la valoracion media es de 4,8 sobre cinco, segun Pejkovic. Dentro del coche, el asiento delantero del pasajero ha desaparecido. En su lugar hay una pantalla grande donde los viajeros pueden seguir la ruta, abrir aplicaciones, ver video o jugar. Es un detalle pequeno que lo dice todo: el coche ya esta pensado alrededor del pasajero, no alrededor de la tarea de conducir.

Pejkovic incluso celebro una queja curiosa, que algunos pasajeros se aburren un poco. Cuando un viaje se percibe tan seguro que resulta aburrido, argumenta, se percibe como algo regular. Y tiene razon. El aburrimiento es el sonido de una tecnologia que se convierte en transporte.

Por que Zagreb y no otra capital

Hace un ano, pocos habrian apostado por la capital croata para liderar la carrera europea sin conductor. Sin embargo, Zagreb suma dos ventajas que las capitales grandes no tienen. Se movio pronto, con un servicio comercial y datos reales de pasajeros mientras otras ciudades aun debatien proyectos piloto. Y su escala es manejable: un corredor claro hacia el aeropuerto, un centro compacto y una lista de espera que demuestra demanda local en lugar de suponerla.

Ser el primero tambien acumula ventaja. Cada mes de operacion comercial genera el historial de seguridad y fiabilidad que los reguladores de la siguiente ciudad pediran ver. El plan de expansion de Verne se juzgara con el expediente de Zagreb: miles de viajes valorados, una ruta al aeropuerto ya probada y ahora trayectos sin nadie a bordo. Ese tipo de historias de movilidad global encaja con el pulso internacional que sigue esta redaccion, desde la actividad de la familia imperial japonesa en Aichi hasta las grandes capitales europeas.

Que significa para viajeros, ciudades e inversores

Para los viajeros, la oferta a corto plazo es sencilla y barata: un robotaxi por 1,99 euros en Zagreb hoy, con operador de seguridad, y una version totalmente sin conductor en las mismas calles el proximo ano si las pruebas se mantienen. Para las ciudades, Zagreb ofrece una secuencia aprovechable: autorizar un servicio comercial con operadores, dejar que gane valoraciones de usuarios reales, aprobar las pruebas sin conductor en una ruta de alto valor, la del aeropuerto suele ser la candidata evidente, y ampliar despues.

Para los inversores, la clave esta en cruzar dos datos: 30 coches frente a 10.000 personas en espera. Es un problema de demanda que cualquier operador firmaria. La limitacion no son los clientes, son los vehiculos y los permisos. El respaldo de Uber y la tecnologia de Pony.ai dan a Verne dos socios potentes justo para esa fase de crecimiento.

Los primeros viajes en robotaxi totalmente sin conductor de Europa no ocurren en una capital gigante con un presupuesto gigante. Ocurren en Zagreb, en una ruta de 22 kilometros al aeropuerto, en coches donde a veces los pasajeros se aburren un poco. Esa normalidad es, precisamente, el avance. Un relato que dialoga bien con otras cronicas de viajes y protocolo de esta casa, como la visita de Estado a Canberra, donde tambien cada desplazamiento cuenta una historia mas grande.

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